El trauma cerebral (TBI, por sus siglas en inglés) es una causa principal de discapacidad y está vinculado a trastornos psiquiátricos como el trastorno de estrés postraumático (PTSD), la depresión y la ansiedad.

Los veteranos de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) están particularmente en riesgo de sufrir estas complicaciones.

La investigación ha explorado alternativas de tratamiento como la ibogaína, un compuesto derivado de plantas conocido por interactuar con múltiples sistemas de neurotransmisores y estudiado principalmente en el tratamiento de trastornos de uso de sustancias.

Sin embargo, se ha asociado con arritmias cardíacas fatales, lo que llevó a estudiar la coadministración con magnesio para mitigar este riesgo​​.

Terapia combinada de magnesio e ibogaína

La terapia combinada de magnesio e ibogaína se basa en la interacción sinérgica de estas dos sustancias, cada una con propiedades únicas.

1. Ibogaína

La ibogaína es un alcaloide psicoactivo derivado de la planta iboga. Es conocida por su capacidad para influir en varios sistemas de neurotransmisores, incluyendo el sistema serotonérgico, dopaminérgico, glutamatérgico y opioide.

Esta amplia gama de interacciones podría ser responsable de sus efectos terapéuticos en trastornos de uso de sustancias y potencialmente, en trastornos psiquiátricos relacionados con TBI, como PTSD, depresión y ansiedad.

Sin embargo, la ibogaína también se asocia con riesgos cardíacos, particularmente arritmias, lo que ha limitado su uso clínico.

2. Magnesio

El magnesio es un mineral esencial con múltiples funciones en el cuerpo humano, incluyendo la regulación de la función neuronal y la protección contra el estrés oxidativo.

En el contexto de la terapia con ibogaína, el magnesio puede jugar un papel crucial al mitigar el riesgo de arritmias cardíacas asociadas con la ibogaína.

Esto se debe a que el magnesio tiene propiedades antiarrítmicas y puede estabilizar los niveles de electrolitos, lo que es vital para mantener un ritmo cardíaco normal.

La combinación de ibogaína y magnesio en el protocolo MISTIC podría proporcionar un enfoque terapéutico balanceado, donde la ibogaína aborda los síntomas psiquiátricos y neurológicos del TBI, y el magnesio reduce el riesgo cardiovascular asociado con la ibogaína.

Metodología y resultados principales

En un estudio observacional prospectivo, se investigó una terapia combinada de magnesio e ibogaína (MISTIC) en 30 veteranos masculinos con TBI predominantemente leve.

A los participantes se les 1 g de magnesio vía intravenosa 1-2 horas antes de consumir la ibogaina en una dosis de 2-3 mg/kg por vía oral hasta alcanzar los 13 mg/kg dependiendo de la reacción de cada participante, en un período máximo de dos horas.

Los resultados mostraron mejoras significativas en la funcionalidad, tanto inmediatamente después del tratamiento como un mes después.

Estos hallazgos se extendieron a reducciones en los síntomas de PTSD, depresión y ansiedad, sin que se reportaran eventos adversos graves o inesperados.

La eficacia del tratamiento se evaluó mediante el cambio en la Escala de Evaluación de Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud (WHODAS 2.0) desde la línea de base hasta inmediatamente después del tratamiento y un mes después.

Seguridad y eficacia del tratamiento

MISTIC demostró ser un tratamiento potencialmente poderoso para los síntomas psiquiátricos transdiagnósticos emergentes después de TBI y exposiciones repetidas a explosiones y combates, incluyendo la ideación suicida.

Aunque los resultados son prometedores, se necesitan investigaciones adicionales para abordar algunas limitaciones claras, como la homogeneidad del grupo de muestra y la necesidad de datos a largo plazo para determinar la durabilidad de los efectos​​.

Comparación con otras terapias psicodélicas

Los hallazgos de MISTIC son consistentes con estudios previos que sugieren beneficios del tratamiento con sustancias psicodélicas en varios trastornos psiquiátricos, como la psilocibina y MDMA en el tratamiento de la depresión, el uso de sustancias y la ansiedad.

Sin embargo, se requieren más estudios controlados para establecer los beneficios terapéuticos de ibogaína y el protocolo MISTIC​​.

Consideraciones finales

El estudio proporciona evidencia inicial que sugiere que MISTIC podría ser efectivo incluso años después de las lesiones.

Además, plantea la posibilidad de que esta terapia pueda ser beneficiosa en otras poblaciones que sufren secuelas de traumatismos craneales repetidos.

Dado que el estudio no fue un ensayo controlado aleatorio, los autores sugieren una interpretación cautelosa de los resultados y destacaron la necesidad de ensayos clínicos controlados para validar estos hallazgos iniciales.

Referencias

Kirsten N. Cherian et al. «Magnesium–Ibogaine therapy in veterans with traumatic brain injuries.» Nature Medicine. https://doi.org/10.1038/s41591-023-02705-w.

Recomendamos

Escribe un Comentario