Este movimiento es más que un simple tecnicismo burocrático; es un reconocimiento federal del valor médico de la marihuana y un salvavidas financiero para una industria que operaba bajo una asfixia fiscal extrema.
Un estudio publicado en JAMA Network Open en 2025, liderado por Joshua L. Gowin y su equipo, ha proporcionado evidencia sobre cómo el consumo de cannabis afecta la activación cerebral durante tareas cognitivas clave.
El Ministerio de Salud (MINSAL) de Chile acaba de presentar un informe clave que redefine la peligrosidad de la cannabis, marcando un avance crucial en el reconocimiento de sus usos medicinales y responsables.
Lamentablemente estos errores no solo se han reproducido en medios nacionales, sino que también han encontrado eco en algunos medios internacionales relacionados al tema.
El uso de cannabis durante el embarazo ha sido un tema de creciente interés, especialmente con la legalización extendida y el aumento en la percepción de seguridad de esta sustancia.
Esta variedad de cannabis, que se distingue por su bajo contenido de THC (menos del 0.3%), no tiene efectos psicoactivos y se utiliza exclusivamente por sus propiedades materiales y sostenibles.
El Gobierno de Javier Milei ha introducido una serie de restricciones significativas en el acceso al programa de cannabis medicinal, afectando a organizaciones no gubernamentales (ONG) y a cultivadores solidarios.
En un movimiento bistórico, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos está considerando reclasificar la marihuana como una sustancia menos peligrosa.
La Cámara Baja del Parlamento alemán (Bundestag) ha aprobado este viernes la legalización de la posesión y consumo de hasta 50 gramos de cannabis, aunque estará sujeta a una serie de restricciones.
El cannabis tiene un uso médico actualmente aceptado en diversos tratamientos en Estados Unidos y tiene un potencial de abuso menor que otras sustancias de las Listas I y II.