Más del 13% de la población adulta en países occidentales consume antidepresivos de forma regular, mientras ensayos clínicos con psilocibina, ketamina y MDMA avanzan hacia la aprobación regulatoria para trastornos depresivos resistentes al tratamiento.
El empresario Bryan Johnson analizó el impacto de la psilocibina en la longevidad mediante un experimento personal con 249 biomarcadores. Apoyado en estudios que muestran una extensión de la vida celular de hasta el 57%, el artículo explora el potencial de los psicodélicos para modular el envejecimiento biológico, diferenciando la auto-experimentación mediática de la necesaria investigación clínica rigurosa.
Mientras que los procesos neuronales son observables, medibles y cuantificables, la cualidad íntima de la experiencia, el rojo de un atardecer, la amargura de un desengaño, la textura emocional de un recuerdo, resiste toda objetivación.
La investigación analiza las dosis efectivas, tóxicas y letales en humanos y modelos animales, y considera además factores farmacogenéticos y contextuales que influyen en la respuesta individual frente a estas sustancias.
El estudio, publicado en Imaging Neuroscience, combina por primera vez técnicas avanzadas de neuroimagen funcional con mediciones fisiológicas para desentrañar los misterios de la experiencia psicodélica.
A comienzos del siglo XX, la farmacología atravesaba una era de exploración sistemática de los principios activos presentes en plantas y hongos, con la esperanza de encontrar nuevos tratamientos para enfermedades físicas y mentales.
En los últimos años, el interés por el uso terapéutico de sustancias psicodélicas ha crecido exponencialmente. Sin embargo, una pregunta sigue siendo crucial: ¿Cómo podemos preparar a las personas para estas experiencias profundas y a menudo desafiantes?
El libro ha sido estructurado para que cada capítulo pueda ser consultado de forma independiente, aunque desarrollado para que su lectura progresiva te permita una comprensión profunda y contextualizada del tema.
En los últimos años, los psicodélicos han pasado de ser sustancias asociadas con la contracultura y las experiencias espirituales a convertirse en un tema de interés científico por su potencial terapéutico.
Hasta hace algunos años, si comprabas un cartón de «ácido» podían pasar dos cosas, o tenías en tus manos LSD o te habían estafado y simplemente tenías un trozo de papel absorbente.