Cuando consumimos marihuana, sus compuestos vegetales únicos interactúan directamente con nuestros sistema y es esa la principal razón por la que los humanos han recurrido al cannabis a lo largo de los siglos con fines religiosos, medicinales y recreativos.
¿Podría el «efecto séquito» desempeñar un papel en los efectos terapéuticos de los hongos de psilocibina, como se ha planteado con el cannabis?
Hasta ahora, se pensaba comúnmente que los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) podrían interferir con el potencial terapéutico del tratamiento con psilocibina.
Un creciente cuerpo de investigación continúa demostrando el potencial de la psilocibina, el principal ingrediente activo de los hongos mágicos, como tratamiento a problemas de salud mental.
De todos los caramelos de marihuana, los ositos de goma se encuentran entre los más deseados, pero por lo general son difíciles de encontrar en dispensarios legales debido a que en muchas partes se han prohibido.
Australia acaba de reclasificar la psilocibina y el MDMA desde la lista de sustancias prohibidas a la categoría de drogas controladas, entrando en vigor a partir del 1 de julio de 2023.
El aceite de hachís al butano o BHO (Butane Hash Oil) se denomina a cualquier extracto de cannabis que se obtiene a través de un proceso de extracción de tricomas utilizando butano para separarlos del material vegetal.
El redescubrimiento del uso tradicional de los hongos con psilocibina en América se produjo principalmente gracias a los trabajos del biólogo estadounidense Richard Schultes y el médico austriaco Blas Pablo Reko.
A veces también conocidos como «caviar de cannabis», este término técnicamente se reserva para los cogollos sumergidos en extractos sin la capa adicional de kief.
Aunque sus efectos no son lo suficientemente fuertes para tratar el dolor intenso, como fracturas óseas o dolor posquirúrgico, puede ser muy eficaz para tratar diferentes tipos de dolor crónico en muchas personas.