Las aplicaciones del cannabis en el ámbito de la salud son bien conocidas desde tiempos inmemoriales. Aceptadas en la medicina oriental tradicional, solo en las últimas décadas la planta ha sido analizada científicamente.
La implicación del sistema cannabinoide endógeno en múltiples funciones fisiológicas básicas del organismo convierte a los cannabinoides en prometedores candidatos para el tratamiento de numerosas patologías.
Los cannabinoides en general hace referencia a cualquier compuesto químico que independientes de su origen o estructura, son capaces de unirse a los receptores endocannabinoides del cuerpo humano.
Desde el aislamiento de la morfina y la posterior producción de opiáceos sintéticos y opioides, hubo un cambio de paradigma en el tratamiento del dolor.
Científicos afirman haber encontrado la primera evidencia directa de que las personas con depresión tienen una capacidad reducida para liberar serotonina en el cerebro.
El aceite de CBD se refiere al extracto de cannabis o cáñamo que está formulado para contener altos niveles de CBD, aunque también puede contener diferentes niveles de otros compuestos vegetales.
Después de más de medio siglo de bloqueos gubernamentales para investigar el potencial de los psicodélicos en el tratamiento del alcoholismo, los científicos finalmente se están poniendo al día con el trabajo pionero de sus predecesores.
Cuando se trata de marihuana medicinal, dos compuestos juegan un papel activo en la reducción de la inflamación y el dolor, THC y CBD, entonces, ¿Cuáles son las mejores cepas de cannabis para tratarlos?
El Ministerio Federal de Salud hizo una modificación al reglamento de alimentos y drogas, permitiendo que los médicos del país puedan solicitar el uso de estas sustancias (psilocibina, MDMA, LSD, entre otras) en el tratamiento de ciertos pacientes.
Las investigaciones sobre el cannabis medicinal, aunque temporalmente bloqueadas a medida que las universidades se esforzaban por implementar protocolos COVID-19, continuó avanzando.