Por Patrick McConnell

A menudo asumimos que los psicodélicos solo actúan en nuestro cerebro, el cual ha sido visto durante mucho tiempo como el repositorio de la conciencia, por lo tanto, parece una conclusión lógica.

Si bien el papel de la neurología y la farmacología están claros cuando se estudian los psicodélicos, ninguna disciplina se limita sólo al cerebro.

De hecho, a medida que exploramos como los psicodélicos pueden ser afectar la conciencia, suele abrirse un nuevo mundo: el intestino.

La Dra. Kim Kyupers de la Universidad de Masschmidt publicó originalmente sus ideas sobre la relación entre los psicodélicos y el microbioma en 2019 .

En ese momento, la Dra. Kuypers estaba buscando las razones por las cuales los efectos de los psicodélicos se extienden mucho más allá del propio «viaje, sugiriendo un efecto directo sobre la colonia de criaturas que viven dentro de nosotros.

Se trata de un tema relativamente nuevo para los investigadores que se centran en los efectos agudos o a largo plazo a nivel psicológico y cognitivo de los psicodélicos. El intestino a su vez es un nuevo campo de investigación igualmente relacionado con la depresión.

Microbioma y psicodélicos

Estudiar la interacción entre el intestino y los psicodélicos es una tarea ambiciosa, ya que una comprensión integral de cómo actúan los psicodélicos en nuestro organismo está muy lejos de ser alcanzada.

El intestino es todo un ecosistema dentro de nuestro cuerpo, que contiene miles de millones de bacterias y hongos que interactúan, viven, mueren y se alimentan entre sí.

A su vez, el microbioma es el conjunto de microbios (bacterias, arqueas, virus, hongos y protistas) incluyendo sus genes y metabolitos, así como las condiciones ambientales que les rodean.

La microbiota finalmente es todo el conjunto de microorganismos que residen en nuestro organismo.

Muchas de estas interacciones a su vez crean productos bioquímicos con efectos de largo plazo, por lo tanto, los psicodélicos como el intestino comparten un vínculo directo con la salud mental y física.

Los factores que influyen en la salud intestinal van mucho más allá de los alimentos que ingerimos e incluyen factores geográficos, étnicos, de edad y desarrollo.

Aspectos como el contexto cultural y los sistemas de creencias han hecho que la investigación multidisciplinaria se vuelva indispensable cuando se trata de psicodélicos.

Frente a un conjunto tan enorme de variables, parece restringido que gran parte de la cobertura psicodélica se centre solo en los receptores de serotonina.

Psicodélicos y receptores de serotonina en el intestino

La serotonina juega un papel importante cuando hablamos de psicodélicos sin duda y sabemos que tanto el estado de ánimo como el intestino se encuentran equilibrio bajo su reino.

Por ejemplo, estudios con antidepresivos ISRS han demostrado que existe una comunicación entre el intestino y el cerebro, en ambos sentidos, comprobada por ejemplo en experimentos con roedores que cuando reciben trasplantes de microbiota intestinal, ven afectados directamente sus estados de animo.

Un estudio particularmente impactante menciona cómo el trasplante de microbiota de seres humanos deprimidos también deprimía a las ratas.

La Dra. Kuypers cree que esta bidireccionalidad también podría llevarse a la terapia psicodélica:

Creo que es una comunicación bidireccional. Pero existen muchas facetas involucradas. Cuando estás menos deprimido o en remisión, tienes un estilo de vida diferente, eres más activo, tal vez comes de manera diferente y todo eso influye en tu intestino.

Si bien los factores y la comunicación entre ellos pueden parecer abrumadores, también conllevan un ángulo positivo: la «plasticidad» del eje intestino-cerebro.

Enfoques tan simples como una dieta adecuada podrían tener un gran impacto. Es un territorio nuevo, pero la buena noticia es que el microbiota y muchos de sus sistemas asociados pueden alterarse con técnicas ya conocidas.

Buscando el “psilocibioma”

Si bien la curva de aprendizaje es indudablemente alta, el Dr. John Kelly del Trinity College en Irlanda se ha aventurado a desentrañar las complejidades de la microbioma y las implicaciones de agregar psicodélicos a la mezcla.

Si bien se necesita aún de muchísima investigación para descifrar el microbiota intestinal, el Dr, Kelly ya ha mapeado muchos mecanismos potenciales y sus vías de investigación en su estudio «Seeking the Psilocybiome: Psychedelics meet the microbiota-gut-brain axis».

Allí explica que el «psiloibioma» es un concepto que explora las «interacciones recíprocas huésped-microbiota-psicodélico» algo que también puede «servir como ejemplo de interconectividad de sistemas».

El Dr. Kelly sugiere que las intervenciones en el microbioma podrían utilizarse como fases de preparación e integración de los viajes psicodélicos.

El marco teórico que se presenta incluso insinúa que los efectos establecidos del microbioma sobre el estado de ánimo podrían ser solo una parte de la historia.

Es concebible que ciertas configuraciones de la microbiota intestinal y las vías de señalización asociadas puedan desempeñar un sutil papel en la variabilidad individual del metabolismo psicodélico.

La forma en que ciertas combinaciones de microbios y compuestos como la psilocibina podrían interactuar es enorme, ya que los intestinos se comunican con el resto del cuerpo a través de muchas vías.

El ciclo de vida de consumo y producción de desechos de un microbio desarrolla muchos efectos posteriores dentro del organismo, con ejemplos que incluyen la liberación de hormonas a través del sistema endocrino o la estimulación del nervio vago.

Afectar a cualquiera de estos sistemas también podría tener una cantidad abrumadora de efectos potenciales, como explica el Dr. Kelly:

Estamos compuestos por un complejo conjunto de sistemas que interactúan, que operan dentro de un ecosistema ambiental más amplio. El microbioma intestinal en la interfaz entre el nosotros y el medio ambiente, uno de esos sistemas de biorretroalimentación que podría aprovecharse en el transcurso de la terapia psicodélica para ayudar a recalibrar cada sistema individual a un estado homeostático más saludable.

Intestino y metabolismo de las triptaminas

El Dr. Kelly explora muchas posibles hipótesis en su estudio, pero ninguna es concluyente, ya que aún no se ha completado ninguna investigación específica sobre como interactúan microbioma y psicodélicos.

Pero tan sólo utilizando la investigación existente, ha sido capaz de vincular muchas posibles vías de interacción con los psicodélicos.

Por ejemplo, la psilocibina es una triptamina, una categoría a la que también pertenecen la serotonina y la melatonina, compuestos que regulan funciones como el estado de ánimo y el sueño.

La investigación científica ya ha documentado antes como diferentes microbios pueden afectar el metabolismo y la liberación de triptaminas en el intestino, así que esto perfectamente podría afectar la forma en que los psicodélicos se procesan en el cuerpo.

Otro ejemplo es cómo nuestro organismo utiliza las triptaminas, ya que la serotonina y la melatonina son neurotransmisores y pueden transportar señales desde el intestino al resto del cuerpo.

Basado en esto, el Dr. Kelly se pregunta si las diferentes composiciones intestinales podrían ser un factor en la variabilidad de las respuestas a los psicodélicos como la psilocibina, sugiriendo:

Ciertas configuraciones de la microbiota intestinal y las vías de señalización asociadas del eje microbiota-intestino-cerebro (MGB) pueden influir sutilmente en la continuidad de las respuestas a la terapia psicodélica.

Inflamación y sistema inmune

Otra superposición notable entre los psicodélicos y el microbioma es el sistema inmunológico, en donde este último ha sido relacionado con desequilibrios en el sistema inmunitario como los trastornos autoinmunes .

Asimismo, los psicodélicos están siendo explorados por sus diversos efectos sobre la función inmunológica, incluido un novedoso tratamiento para trastornos autoinmunes.

Tanto los psicodélicos como el microbioma han sido implicados con la inflamación corporal y la activación de las células de la microglía involucradas en la respuesta inmunitaria, junto con muchos otros biomarcadores y posibles vías de señalización.

Cualquier interacción que ocurra no solo ofrecería beneficios terapéuticos, sino que también desestructuraría nuestra limitada comprensión sobre la mecánica actual de los psicodélicos.

Investigación futura para psicodélicos y microbioma

La forma en que interactúan los psicodélicos y el microbioma aún tiene más preguntas que respuestas.

El metabolismo de las triptaminas o el equilibrio del sistema inmunitario es solo uno de los muchos ejemplos que el Dr. Kelly explora en su artículo.

El Dr. Kelly destaca que la investigación con modelos de roedores, antibióticos, dieta, probióticos y variables controladas de trasplante de microbiotas combinadas con psicodélicos en diferentes dosis y horarios podría ayudar a mejorar nuestra comprensión del tema

Sin embargo, añade, será muy difícil controlar tantas variables en los estudios con humanos.

Se necesitará una gran cantidad de trabajo colaborativo para desentrañar completamente el psilocibioma, pero esta frontera de la neurociencia basada en sistemas interconectados podría conducir potencialmente a mejores resultados terapéuticos para las personas.

La Dra. Kuypers también considera que las intervenciones en la dieta podrían ser terapias de primera línea, involucrando necesariamente cambios de estilo de vida, alejarse de entornos estresantes y realizando ejercicios físicos con regularidad, los cuales se sabe que afectan el estado de ánimo, los niveles de serotonina y la neuroplasticidad.

Los psicodélicos serán parte de un ajuste de estilo de vida mayor como parte de un enfoque terapéutico holístico.

Comprender que una simple elección de alimentos afecta la salud física y mental no solo a través de la composición de nutrientes, sino también de cómo se alimenta el microbioma, que luego continúa afectando otros procesos corporales y quizás incluso cómo funciona una droga psicodélica, sin duda requerirá mucha investigación adicional y algo de gimnasia mental.

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