Durante los últimos 50 años, la psiquiatría ha operado bajo la premisa de que corregir un «desequilibrio químico» (específicamente de serotonina) era suficiente para tratar la depresión.
Mientras que los procesos neuronales son observables, medibles y cuantificables, la cualidad íntima de la experiencia, el rojo de un atardecer, la amargura de un desengaño, la textura emocional de un recuerdo, resiste toda objetivación.
La investigación analiza las dosis efectivas, tóxicas y letales en humanos y modelos animales, y considera además factores farmacogenéticos y contextuales que influyen en la respuesta individual frente a estas sustancias.
Changa es una mezcla psicodélica diseñada para ser fumada que contiene N,N-dimetiltriptamina (DMT), inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y otras hierbas naturales.